Aquesta crítica de la pel·lícula de David Cronenberg la vaig escriure el 18 de desembre per a un concurs de la pàgina www.ciao.es, si us pica la curiositat pel resultat el concurs el guanyen 4 persones i vaig ser una d'elles, tot i que no és gaire difícil, no va haver-hi a penes competència.
Esta crítica la escribí el 18 de diciembre para un concurso de la página www.ciao.es, si tenéis curiosidad por el resultado el concurso lo ganan 4 personas y fui una de ellas, aunque no es nada complicado, pues no hubo a penas competencia.
Conexión austro suiza
Un método peligroso (“A Dangerous Method”) de David Cronenberg es una película que no creo que pase a la historia del cine más allá de ser otra excelente actuación de Keira Knightley, a lo largo de la opinión intentaré explicaros el porqué de esa convicción a pesar de estar dirigida por un grandísimo director.
Argumento
Inicios del siglo XX, un joven psicoanalista, Carl Jung, trabaja en una clínica suiza aplicando las técnicas innovadoras de Sigmund Freud a su manera, puesto que no se conoce ningún ensayo clínico de las mismas procedente de su creador.
La vida de Jung es tranquila, entre las obligaciones de la clínica, sus investigaciones en ese nuevo campo de la psiquiatría y su vida familiar junto a una esposa inmensamente rica que le colma de atenciones, le da hijos, caprichos y todo lo que ayude a verle feliz.
Le llegará una paciente rusa de origen judío, Sabina Spielrein, quien gracias a su inteligencia y buena cuna habla perfectamente el alemán con él. Una mujer bella terriblemente traumatizada por su pasado y que arrastra una anomalía del comportamiento muy ligada al sexo y fácilmente identificable con teorías freudianas. Jung sacará sus temores a la superficie haciéndola hablar, con tranquilidad, tratándola como al ser humano inteligente que es, sin tocarla, sin recluirla, sin tratarla como a una loca, drogarla, lobotomizarla ni ninguna de las barbaridades que hasta entonces se practicaban en las instituciones mentales para tranquilizar a los pacientes y volverlos más “normales”, como si ese concepto existiera. El resultado es que ella podrá compatibilizar su pequeña afección psiquiátrica con una vida normal en sociedad, estudiando lo que la gusta, medicina psiquiátrica.
Jung entablará una amistad con Freud para compartir con él los resultados de sus investigaciones, es una relación epistolar austro suiza hasta que se conocen en el pequeño piso de Freud, su esposa y sus seis hijos en Viena, tras una interesante entrevista Jung se convierte en el hijo pródigo de Freud.
Idas y venidas, mentiras, medias verdades y diferencias de criterio harán que su amistad sufra altibajos, lo que no sucederá con la relación de la antigua paciente y ahora colega, Spielrein, la cual absorberá las enseñanzas y consejos de ambos consiguiendo cristalizar teorías que ambos habían empezado enfocándolas de manera distinta, en ella confluirán ambas corrientes, y junto a sus propias ideas concluirá grandes ideas que ayudarán al descubrimiento de algunas psicopatías logrando que los pacientes mejoren haciéndolas compatibles con sus vidas, no siempre pueden eliminarse.
Ambientación, música, guión
La ambientación no me ha gustado en absoluto, hay pocos escenarios muy repetidos siempre desde el mismo ángulo, si se trata de una novela, que se convirtió en obra de teatro está claro que al adaptarla al cine hay que darle una vuelta de tuerca y saber aprovechar el potencial que te da el medio. Teniendo exteriores tan espectaculares como las praderas, las montañas y los lagos cercanos a la clínica donde trabaja Jung o la mansión que le regala su esposa con barco velero incluido, o la parte antigua de la bellísima ciudad de Viena cuando van a visitar a Freud encuentro imperdonable que no lo hayan aprovechado. Por no nombrar el fondo de cartón piedra en la escena en la que Freud y Jung llegan en barco a Nueva York, horrible fondo fijo con la Estatua de la Libertad. En otro tipo de película lo excusaría por la falta de presupuesto (cierta, ya que es una coproducción) o como un guiño del director, pero en este caso me parece una inmensa falta de respecto hacia el espectador. Y conste que no me quejo del responsable de la fotografía ni del de la iluminación, ambos realizan su trabajo a la perfección, sino del director, que les obliga a grabar lo mismo una y otra vez llevándonos al hastío visual.
La banda sonora está bien compuesta por Howard Shore, es toda suya excepto dos fragmentos de Richard Wagner que escuchan los protagonistas, “El idilio de Sigfrido” y la “Fantasía de las Valquirias”. Shore sabe darle el envoltorio perfecto a la época y a las distintas situaciones, pasando de la dulzura en las escenas de la señora Jung y sus hijos a provocarnos casi terror en los accesos violentos de Sabina. En una gran ayuda para Cronenberg a la hora de darle un buen ritmo al film, si algo tiene de bueno la película aparte del tema y la actuación de Knightley es que nos atrapa con su música y sus diálogos y se pasa en un suspiro.
El guión es tremendo, desconozco el libro que lo inició todo, “A most dangerous method”, de John Kerr y su subsiguiente adaptación teatral “The Talking Cure”, de Christopher Hampton, pero sin duda esas líneas de diálogo que nos han mantenido atentos a cada segundo de texto y nos han hecho reír en no pocas ocasiones podrían provenir de esas dos fuentes, según el afiche del film el guión del mismo es de Cronenberg y Hampton basándose directamente en la obra de este último, aunque dudo que no haya visto la obra de teatro siendo como son él y todos los actores que actúan en la película en los cuatro papeles principales, Knightley, Fassbender, Mortenssen y Cassel, grandes estudiosos del medio y perfeccionistas para con su trabajo.
Otro fallo brutal que no sé a quién achacar es que durante la relación epistolar de Jung y Freud, ambos germano hablantes, Freud escribe en alemán, pero Jung en inglés, también cuando toma notas en sus visitas médicas, es ridículo, y si Fassbender no era capaz de escribir tres palabras seguidas en alemán mientras le grababan que lo hubieran enfocado de lejos y listo, teniendo en cuenta que la película empieza con una bella escena en la que se enfoca de cerca una pluma y un papel antiguo del que vemos el grano, es decir, que la escritura es una parte básica en el guión y que la manera de escribir de cada uno nos describe su personalidad, salvaje en el caso de Freud, ordenada en el caso de Jung, me parece un error imperdonable.
Actores y personajes relevantes
Michael Fassbender interpreta a Carl Jung. No veía a este actor desde “Malditos bastardos” de Tarantino y me ha sorprendido gratamente, su papel puede parecer sencillo ya que interpreta a un ario suizo de vida casi monástica, bien ordenada y sin preocupaciones económicas. Pero en su fuero interno Jung tiene muchas luchas, está casado seguramente por dinero con una mujer bella que sólo le despierta ternura, es casi más una madre o una hermana que una esposa y a su vez siente una gran atracción sexual hacia su paciente Sabina, una mujer brillante que necesita cariño y también firmeza y con la que coincide en muchas aficiones.
La caracterización consigue que veamos a un hombre de acero por fuera, perfectamente vestido y peinado en todo momento, con sus gafas bien puestas y sus papeles ordenados, un hombre en apariencia seguro. Pero el actor consigue que veamos su mundo interior con todas las contradicciones y debilidades comunes a los humanos.
Me ha hecho especial gracia como nos transmiten su estado de ánimo mediante su relación con los alimentos, voraz cuando está bien e inapetente cuando sufre, puede parecer una obviedad, de hecho lo es, pero los que habéis visto la película recordaréis esas escenas en las que come cuatro veces más que los demás y sacaréis una sonrisa.
Keira Knightley es sin duda la estrella de la función con su excelente interpretación de Sabina Spielrein, rusa judía provinente de una familia rica que no le perdona su perversión y la lleva a la clínica en la que trabaja Jung en Suiza buscando una curación.
Desde las primeras escenas encandila a la cámara y al espectador, esta mujer tiene muchísima energía en su menudo cuerpo (menudo por su extrema delgadez, muy apropiada par este papel, excepto en las escenas finales).
Si fuera una actriz más mayor diría que ha pasado por el Actor’s Studio, es una actriz de método, de Stanislavsky para ser más concretos, todos sus espasmos musculares y las inflexiones en la voz escenifican exactamente los síntomas descritos en enfermos con su misma dolencia mental, ha estudiado y nos lo ha transmitido de una manera escalofriante, es una grandísima actriz y nos lo demuestra una vez más. Habría sido muy fácil ir a rodar sin prepararse el papel y sobreactuar, pero totalmente impropio de ella. No la veía desde “La Duquesa”, con Ralph Fiennes, y ha vuelto a parecerme una de las mejores actrices del cine actual.
Viggo Mortensen y su Sigmund Freud son el punto cómico, o uno de ellos, Mortensen está tan caracterizado, con una nariz más judía y aun más grande que la suya propia, que está casi irreconocible, las entradas y las ojeras son suyas, pero está más maquillado que los espartanos de “300” por lo que se transforma en una caricatura. Presentan a un Freud endiosado, tremendamente egoísta y envejecido que no acepta ideas diferentes a las suyas ni actitudes que no conduzcan a su adulación. Me parece que se han pasado en esos puntos, por lo demás tiene frases memorables que nos hacen reír muchísimo y es un buen contrapunto a Jung, quien a pesar de su aspecto externo es mucho más abierto que él. De Mortensen nunca espero nada más que corrección, y así ha sido, es un actor sin altibajos, cumple con su cometido sin sorprendernos para bien ni para mal.
Vincent Cassel se pone en la piel de Otto Gross y ha sido la sorpresa agradable del film, un actorazo que siempre llena la pantalla con su cara fea y divertida de loco y claro, haciendo de psiquiatra enloquecido lo borda. Sus escenas con Jung le dan una frescura inimaginable al centro de la película, justo cuando se estaba dando un giro en el guión y podíamos empezar a aburrirnos llega este interludio cómico y a la vez realista. Otto Gross resulta ser un analista que necesita ser analizado, obsesionado con el sexo e incapaz de resistirse a los encantos de ninguna mujer vive la vida sin restricciones de ningún tipo, no cree en los límites que marca la moral para los demás. Como contrapunto al severo Jung le ayuda a abrirse y aceptar muchas reacciones como naturales en el ser humano, gobernado por sus pasiones.
Parece que Gross sí era así, libertino, drogadicto y a la vez genial psicólogo, puesto que su franqueza hacía que personas tan cerradas por su educación como Jung se abrieran y le contaran sus temores y sus pasiones. Su breve aparición por la pantalla deja mella en Jung y en el espectador, Cassel es un maestro de la interpretación.
Y por último describiré a otra secundaria, Sarah Gadon como la bella, fecunda y rica esposa Emma Jung. Está más que correcta, siempre vestida en colores pastel lleva una vida a la sombra de su marido, pero cuando intuye que éste se aleja de ella y le es infiel siempre está ojo avizor y aprovecha la menor ocasión para dejarle caer frases alusivas a ello, con mucha elegancia, sin nombrar el tema, pero ahí quedan y a Carl Jung le duelen, pues sabe que está haciéndole daño a una mujer sin la cual no sería nada, pues no tiene medio de subsistencia por si mismo, o recibe a suficientes pacientes para vivir de sus minutas o investiga, sólo con el soporte económico de Emma puede dedicarse a su vocación.
Es una mujer fuerte, digna y a la vez permisiva, de su época, así la han enseñado, aunque en sus quejas se ven su inteligencia y su inconformismo. Está bien interpretado, es un papel que no da para piruetas actorales.
Opinión personal
Y me he vuelto a extender de más, así que intentaré ser breve en mis conclusiones. Es una película que me ha aportado bien poco aparte de disfrutar de las actuaciones de Knightley y Cassel y algunas líneas de diálogo.
Creo que el argumento es más efectista que efectivo, intentan atraer al público al cine por Freud y el psicoanálisis y en realidad sí asistimos a la elaboración de algunas tesis importantes, aunque sobretodo nos lleva a investigar a posteriori sobre la obra de Spielrein, la que lleva a buen fin las enseñanzas de Jung y Freud sin las limitaciones que se ponían ellos por razones distintas. Pues en la película no se llega a ninguna conclusión sobre esos temas.
Sobretodo intentan tirar de la fama de Mortensen, Knightley y Fassbender en películas de géneros menores, explotar la historia de amor y sexo y así llenar las salas de fans de los actores y pseudointelectuales que salgan de la sala convencidos de que ya lo saben todo sobre el psicoanálisis con 90 minutos en una sala oscura en la que sólo han visto escenificada una parte de la vida de Jung.
No me gustan las películas que atraen al espectador con trucos, la falsedad es imperdonable en el arte, y creo que una vez más han triunfado, pues lleva más semanas en cartelera que otras películas mejores, en el cine en el que la vimos iba detrás de dos sesiones de “El gato con botas”, ya está relegada a las sesiones de noche y golfa, pero aun así ahí está, sin aportar nada a nuestras vidas ni a la historia del cine.
David Cronenberg lleva un par de títulos alejándose de lo que sus fans elogiábamos, un cine imaginativo lleno de irreverencias para los mojigatos pero tremendamente innovador e inteligente. Un cine de autor hecho con mimo en el que nunca faltaron los grandes actores, conocidos o no y del que siempre salimos satisfechos (además de reírnos de los que salían asustados y escandalizados). Señor Cronenberg, por favor, vuelva a deleitarnos con un “Existanz”, un “Desayuno al desnudo”, un “Inseparables”, vuelva a sacudirnos, al cine actual le hace buena falta y a la sociedad ni decirlo, con soseces como esta volverán a su televisión, a creerse la interpretación de las noticias que les da su canal de referencia sin contrastarlas, quedan pocos genios, por favor, señor Cronenberg, no se desprestigie ni nos abandone así.
Concluyendo, es un folletín recomendable por Cassel y Knightley y algunas líneas de diálogo memorables, psicoanálisis poco vais a encontrar, es decir, sobretodo les gustará a los fans del biopic, los demás sacad vuestras propias conclusiones sobre si os vale la pena o no, por mi parte tampoco creo haber perdido el tiempo, puesto que me lo pasé muy bien con esas frases memorables.

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